Abriendo el corazón

Ayer me hice un mini roce con una piedra y uno de los dedos de mi pie empezó a sangrar un poco. En ese instante, mientras observaba mi pie me di cuenta de lo vulnerables que somos, cómo ante cualquier mínimo movimiento podemos dañarnos, enfermar, morir. Y si a todo ello le añadimos las despedidas, los corazones rotos, los enfados, los conflictos no resueltos, nuestra vulnerabilidad aumenta con creces.

En ocasiones vamos por la vida creyendo que ésta nos pertenece, que estaremos aquí por siempre, y no nos paramos a mirar nuestros pasos, a observar qué es lo que vamos dejando a nuestro alrededor, qué es lo que estamos sembrando.

A veces también nos desconectamos de esta preciosa parte que nos hace humanos, nos alejamos del cuerpo para no sentir lo que sucede, para no sufrir, pero no podemos correr toda nuestra vida ya que un día nos tocarán la puerta y deberemos contestar queramos o no. Por lo tanto, porqué no abrirnos a sus designios y permitirnos sangrar lo necesario?

Muchas gracias y feliz día!

Ojalá todos los seres seamos felices,

Ojalá cese nuestro sufrimiento y sus causas,

Podemos hacerlo!

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