Hoy tenía dos opciones, entre tantas y tantas que podía haber pero que no contemplaba, para llegar a casa; podía volver por el camino de siempre, un pelín más rápido y concurrido, o pasar por el parque, no muy iluminado y bastante vacío, este último hecho no me suele importar en exceso, pero a veces la «realidad» llega a tu ciudad y hay que tenerlo en cuenta.
En un cruce de caminos donde podía cambiar el rumbo he decidido hacerlo y permitirme descansar en el silencio y el presente. Me he quitado las sandalias y me he puesto a caminar por la hierba húmeda. Por momentos sentía mis plantas de los pies sobre suelo blandito, en otras ocasiones algo más duro por ramas o piedras. He sentido como mis dedos se estiraban, cómo las hierbas se colaban entre ellos y al final del parque, al mirar mis pies, he descubierto que estaban mojados y con restos de césped. Y todo esto gracias a tomar un pequeño desvío!
Las pequeñas decisiones son igual de importantes que las grandes. Cada día, a cada instante elegir con nuestro ser, con nuestro corazón.

Muchas gracias y feliz día!
Ojalá todos los seres seamos felices,
Ojalá cese nuestro sufrimiento y sus causas,
Podemos hacerlo!